Aplicaciones de Internet a la enseñanza de la Biblioteconomía
Comunicación presentada a
las VI Jornadas EUBD, Universidad Complutense de Madrid (11/03/1997) y publicada
en sus actas, p. 449-458
José Antonio Merlo Vega
(Universidad de Salamanca)
0. Internet y Biblioteconomía
Internet es un hecho habitual en la sociedad actual. En el
momento presente, en cualquier lugar del mundo, cualquier persona, de cualquier
condición, conoce, en mayor o menor medida, este fenómeno de la información y las
telecomunicaciones. Las tres uves dobles son tan famosas como los colores de las
selecciones nacionales de fútbol. Internet es un acontecimiento único. Su desarrollo
vertiginoso, unido a las infinitas posibilidades que ofrece, está creando una serie de
nuevos hábitos sociales. Además, la sencillez de la introducción y consulta de los
datos ha desterrado la manipulación y el control de la información, lo cual se puede
entender como una revolución socio-cultural, eso sí, espontánea, dispersa y
desorganizada, por el momento.
El mundo de la documentación, en concreto el de las
bibliotecas, es uno de los sectores de la ciencia que ha resultado más favorecido con la
aparición de esta red telemática. Como proveedores de información que son, las
bibliotecas tienen a su alcance multitud de recursos interesantes y económicos.
Información, información, información. Todo es información en Internet, esperando a
ser consultada, a ser útil para alguien o para algo. Las bibliotecas deben hacer uso de
esta información, deben conocerla, deben manejarla, deben distribuirla y, quienes
formamos bibliotecarios y bibliotecarias, debemos enseñarles dónde está esa
información, cómo se utiliza y para qué sirve
Pero no sólo es eso. Internet tiene también una utilidad
pedagógica. Es una herramienta válida para la enseñanza de cualquier materia. Su
contenido enciclopédico hace que pueda aportar materiales para toda disciplina que quiera
hacer uso de la red. En este contexto es donde se inserta la presente comunicación.
Las disciplinas universitarias relativas a la organización
y estudio de las bibliotecas también se sirven de las posibilidades que ofrece Internet.
Para una mejor sistematización se pueden agrupar las aplicaciones que la red ofrece en la
enseñanza de la Biblioteconomía en tres bloques:
1. Aplicaciones teóricas
2. Aplicaciones prácticas
3. Aplicaciones didácticas
Todas estas aplicaciones, que se desarrollarán a
continuación, son posibles por la diversidad de informaciones que se encuentran
accesibles utilizando esta tecnología. A través de Internet se puede tener información
de una biblioteca, de un proyecto, de una norma, de una institución, sin necesidad de
esperar a que se publique y distribuya esa información; es decir, se aporta información
utilísima como material teórico para nuestros programas. Además, el hecho de que se
puedan consultar catálogos remotos, de que se posibilite utilizar servicios
bibliotecarios en línea o llevar a cabo trabajos técnicos bibliotecarios de distinto
tipo hace que Internet sea una herramienta fundamental para realizar las prácticas
necesarias para dominar los contenidos de una asignatura como Biblioteconomía. A todo
esto se le unen las utilidades de tipo programático. Internet, como no, también es un
buen instrumento didáctico, como se pretende demostrar seguidamente.
La finalidad de esta comunicación es aportar ideas para
aplicar Internet a la ense-ñanza de la Biblioteconomía. Para ello, se expondrán las
distintas utilidades y se acompañarán de ejemplos ilustrativo de las aplicaciones
establecidas. Con este fin se citarán las URL más ilustrativas de las aplicaciones que
se estén mostrando.
1. Aplicaciones teóricas
Si se parte de que el método tradicional de la enseñanza,
sobre todo de la universitaria, es la lección magistral, donde quien ocupa la tarima
relata temas previamente redactados, hay que preguntarse por la fuentes utilizadas para la
preparación de esos temas. Lo habitual es utilizar manuales de las disciplinas y extraer
de las publicaciones periódicas especializadas los documentos fundamentales o de mayor
interés. En una materia como la Biblioteconomía, donde no todo está -ni debe estar-
normalizado, se utilizan las fuentes más heterodoxas e informales. Para establecer el
contenido de esta asignatura es tan eficaz un manual de organización de bibliotecas como
la memoria anual de una biblioteca y tan útiles las actas de un congreso como los
folletos explicativos de los servicios de una biblioteca.
Internet se une a esta serie de fuentes menos habituales
pero tanto o más útiles que las herramientas bibliográficas ordinarias. El interés de
las fuentes electrónicas, al igual que ocurre con las impresas, depende de cada
documento. Pero lo cierto es que, quien tenga a su cargo docencia en una materia como es
Biblioteconomía, puede aprove-char las posibilidades que ofrece Internet para completar
todos y cada uno de los temas que compongan el programa de la asignatura. Por ejemplo,
Internet puede utilizarse para las siguientes cuestiones:
1.1. Aspectos generales. Webs sobre bibliotecas,
Biblioteconomía o aplicaciones de la red a las bibliotecas. Existen servidores con
información prácticamente idéntica a las de manuales tradicionales, con la única
diferencia de que el soporte es electrónico e hipertexto y la consulta se realiza en
línea. Un ejemplo claro es The
Libraries FAQ , prontuario donde se explican cuestiones relativas a distintos aspectos
de la Biblioteco-nomía y las bibliotecas. También hay que incluir aquí la consulta de
publicaciones electrónicas especializadas, con o sin texto completo. The Library Quaterly , Bulletin des Bibliothèques de France
, Documentaliste o
las españolas Métodos de Información y Correo Bibliotecario , entre muchas otras más,
están accesibles a través de Internet, ya sea mostrando su sumario y algún artículo o
con el texto íntegro de la publicación. A todo esto se une la importancia que tiene la
consulta a bases de datos como fuente de información. En el campo de la Biblioteconomía
pueden consultarse a través de Internet las bases españolas ReId y Datatheke , por ejemplo.
1.2. Historia, servicios y proyectos bibliotecarios. Es
este tipo de información uno de los más frecuentes en las páginas web de las
bibliotecas y más útiles para conocer todo tipo de datos de bibliotecas de cualquier
tipología y parte del mundo. Hay que tener presente que hasta el momento la única manera
de contar con información actualizada sobre determinadas bibliotecas era poseer folletos
u otra documentación propia de la biblioteca. Bibliotecas de interés internacional, como
la British Library , la Library of Congress estadounidense o la misma Biblioteca Nacional española disponen de interesantes
páginas web con un contenido útil para teóricos de la Biblioteconomía, bibliotecarios
y usuarios en general. En este tipo de información se engloba también la que ofrecen las
redes de bibliotecas, como en el caso español, las Bibliotecas Públicas del Estado o las Xarxa de Biblioteques de la Diputació de
Barcelona . Asimismo, lo proyectos internacionales de bibliotecas, en especial los
europeos , que son los que más pueden afectar a nuestra situación, son consultables vía
Internet y, por tanto, susceptibles de ser añadidos en los apartados de políticas,
planificación, cooperación o el apartado del te-mario donde más convenga.
1.3. Procesos técnicos. Todos los programas universitarios
de las asignaturas re-lativas a la Biblioteconomía, en su vertiente más concreta de los
procedimientos seguidos para la organización de bibliotecas, incluyen la explicación de
las distintas operaciones y procesos técnicos necesarios para la formación,
organización y difusión de colecciones bibliotecarias. La mayoría de las tareas
bibliotecarias tienen en Internet una herramienta de apoyo y consulta y, por consiguiente,
los docentes de esta materia, deberían conocer estos recursos para mostrárselos a los
futuros profesionales de las bibliotecas. Se puede partir de directorios donde se recoge
toda clase de recursos electrónicos para bibliotecas. Entre ellos se encuentran PICK y BUBL , entre un gran número de guías
especializadas. Otros servidores ofrecen información útil para procesos técnicos
concretos: AcqWebs
(selección y adquisiciones), CyberDewey
o Galaxy (referencia), 00 Bibliography (información
bibliográfica), Cataloging Oasis
(catalogación), Conservation on line
(preservación), ILL (préstamo
interbibliotecario y acceso al documento). Y así se podría continuar con distintos
temas: calidad, normas, propiedad intelectual, automatización, ... son aspectos relativos
a los trabajos propios de una biblioteca y sobre los cuales también se encuentra
información dentro de la red.
1.4. Instituciones, asociaciones, profesionales, etc. Los
temas que estudian las políticas bibliotecarias nacionales e internacionales, los que
tratan la formación de los bibliotecarios, la actividad profesional de los mismos y las
organizaciones que influyen en la actividad bibliotecaria también pueden tener a Internet
como una fuente de interés para su elaboración. Aquí están presentes, aportando
útiles informaciones sobre las mismas, instituciones internacionales como la UNESCO , la Unión
Europea , la FID o la IFLA , nacionales como el Ministerio de Educación y Cultura , asociaciones como la ALA , la Library
Association , la ADBS o españolas como el Col.legi Oficial de Bibliotecaris-Documentalistes de
Catalunya o ADAB ; asimismo podremos
consultar directorios de profesionales como el Quién es quién
del CINDOC , comparar los planes de estudios de las titulaciones de Biblioteconomía y/o
Documentación de las universidades
españolas o extranjeras (por ejemplo, a través del directorio de Tom Willsom ).
2. Aplicaciones prácticas
La enseñanza de la Biblioteconomía debe tener tanto
contenido práctico como teórico. Se pretende formar profesionales que, una vez
finalizados sus estudios universitarios, sepan desenvolverse sin problemas con los
distintos trabajos que se desarrollan en una biblioteca. Es cierto que en los planes de
estudio vigentes es obligatorio la realización de un Practicum para que el alumnado se
familiarice con los distintos centros de información y su actividad cotidiana, al tiempo
que pone a prueba los conocimientos recibidos a lo largo de la carrera. Pero aquí
interesa la aplicación práctica de todos los procedimientos explicados en las
asignaturas relativas a la Biblioteconomía. Algunos de ellos, los manuales, deberán
seguir realizándose con las técnicas tradicionales, pero, otros muchos pueden ya
realizarse a través de Internet.
Las bibliotecas están automatizando sus servicios desde
hace tiempo. Muchas de ellas han abandonado viejos procedimientos que sustituyen por otros
basados en Inter-net. La consulta a los catálogos o el acceso remoto a los documentos son
buen ejemplo de ello. Cierto es que la implantación de estos servicios electrónicos es
más lenta de lo que sería de desear, pero también es verdad que el crecimiento de los
mismos es, en estos momentos, imparable.
Las aplicaciones prácticas de Internet en la enseñanza de
la Biblioteconomía estarán centradas, lógicamente, en que el alumno conozca y utilice
los recursos de mayor utilidad para su futuro profesional, en que se realicen operaciones
bibliotecarias a través de Internet y, además, que se aprenda a localizar información,
ya sea para su uso profe-sional o para satisfacer demandas de potenciales usuarios.
Una de las prácticas más necesarias será la consulta a
catálogos remotos. Esta práctica será de gran utilidad, ya que enseñará al alumno a
obtener información bibliográfica al tiempo que se familiariza con los procedimientos de
interrogación de los distintos softwares de los OPACs. A través de Internet se pueden
consultar miles de catálogos de bibliotecas. En España se puede acceder al fondo de más
de cien bibliotecas, aunque en esta cifra se está incluyendo la red de Bibliotecas Públicas del Estado o la de Consejo Superior de Investigaciones Científicas
. Las restantes, en una gran mayoría, son bibliotecas universitarias a las que hay que
conectarse a través de Telnet. Se puede enlazar con la práctica totalidad de las
bibliotecas españolas que se encuentran en Internet a partir del directorio elaborado en el Área de
Biblioteconomía y Documentación de la Universidad de León , que también incluye
bibliotecas nacionales y directorios de bibliotecas de todo el mundo .
En cuanto a la realización de actividades bibliotecarias,
se pueden realizar supuestos prácticos de adquisiciones en línea. La Biblioteca Nacional
ha elaborado dos directorios -editoriales y librerías- útiles para realizar esta práctica.
Otra práctica en este sentido puede ser la realización de préstamos
interbibliotecarios. Para esto puede utilizarse el directorio de servicios
españoles de préstamo interbibliotecario , elaborado por la Universitat Pompeu Fabra, o
visitar los webs de la OCLC o del British Library Document Suppy Centre .
En este mismo sentido podría ser interesante que los
alumnos estuvieran presentes en alguna lista de discusión, donde los participantes
debaten temas profesionales. En España la lista más conocida es Iwetel . Otra que podría
utilizarse es Bibliomex, que reúne sobre todo a bibliotecarios mexicanos, aunque también
participan profesionales españoles y del resto de América Latina. Estas listas son una
buena muestra de cómo Internet está ayudando a la cooperación bibliotecaria, ya que los
participantes exponen problemas como la localización o provisión de documentos, que son
resueltos por otros miembros de la lista.
Quizá una de las aplicaciones prácticas más interesantes
es la consulta a webs de bibliotecas, instituciones, asociaciones, etc., no tanto para
consultar sus catálogos sino informaciones sobre las mismas. Internet permite visitar
multitud de bibliotecas y esto posibilita que se conozcan directamente la organización,
servicios, fondos, etc. de las distintas tipologías bibliotecarias. Asimismo, siempre
será más eficaz que los alumnos comprueben por sí mismos las actividades y
organización de la IFLA, por ejemplo,
que desarrollar en clase pesados temas teóricos.
3. Aplicaciones didácticas
Internet, además de ser un gran recurso para obtener
información, también es un buen procedimiento metodológico para ofrecer esa
información. La consulta directa a las páginas web puede sustituir a trasparencias,
fotocopias o cualquier otro material didáctico empleados por los docentes. Se utiliza
así Internet como una fuente primaria: no es necesario, por ejemplo, reproducir folletos
de la Biblioteca Nacional, sino que se visita esta biblioteca para conocer sus servicios,
departamentos, etc.
Una aplicación didáctica, que probablemente se
incrementará a medida que crezca la implantación de Internet, es el uso de la red para
ofrecer tutorías y educación a distancia. El profesorado puede tener páginas propias
donde facilite al alumno cuestiones relativas a la asignatura: programa, bibliografía,
materiales de prácticas, etc. De esta ma-nera el alumno puede consultar fuera de las
horas de clase la información que el profesor haya puesto en línea. Junto a todo esto,
el profesorado puede facilitar una dirección de correo electrónico para que el alumno
realice sus consultas, sin necesidad de desplazarse al centro donde se imparten las
enseñanzas.
Este tipo de aplicaciones está siendo utilizada ya por
algunos profesores de los estudios de Biblioteconomía y/o Documentación . Por lo general
se está optando por introducir el programa detallado de la asignatura. En ocasiones, se
ofrece el texto correspondiente a distintos temas de la asignatura o esquemas de los
mismos. También es muy común ofrecer enlaces de interés para la materia explicada.
Claro está que el hecho de que se disponga o no de información propia para la asignatura
depende en gran medida de las posibilidades que ofrezcan los servidores de las
universidades donde se impartan.
4. Conclusiones y previsiones
Internet se está incorporando paulatinamente a todos los
ámbitos de la sociedad, a todos los sectores del conocimiento, a la investigación y a la
docencia. Es evidente que la Biblioteconomía no puede quedar al margen y quienes
impartimos esta materia deberemos extraer las utilidades que la red ofrece para esta
asignatura y, como se ha demos-trado anteriormente, son obvias.
Todo dependerá de la infraestructura de las distintas
facultades o escuelas de Biblioteconomía y/o Documentación y del interés que muestren
los responsables de las distintas materias. Lo cierto es que Internet tiene una gran
utilidad para la enseñanza de la Biblioteconomía, como se ha demostrado a lo largo de
esta exposición y que, por tanto, estas aplicaciones deberían llevarse a cabo a corto
plazo.
Por el interés que suscita, por las utilidades que
presenta o por la propia inercia de los hechos, Internet será una herramienta básica de
todo programa docente relativo a la enseñanza de la Biblioteconomía.
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