Universidad de Salamanca

FACULTAD DE TRADUCCIÓN Y DOCUMENTACIÓN
UNIVERSIDAD DE SALAMANCA

José Antonio Merlo Vega

ARTÍCULOS


 

 

Las bibliotecas como clientes y servidoras de información web

Comunicación presentada a las 6es. Jornades Catalanes de Documentació (Barcelona 23, 24 y 25 de octubre de 1997) y publicada en sus actas, p. 317-327.

José Antonio Merlo Vega (Universidad de Salamanca)
Ángela Sorli Rojo (CINDOC, CSIC)

 

0. Introducción

Internet es un fenómeno que está cambiando los hábitos socio-culturales de todo el mundo. Del mismo modo, la expansión de la red está siendo tan rápida y sus contenidos tan variados que su uso es obligado para quien desee estar informado de forma rápida y precisa de cualquier tema. En palabras de Virginia Sabatini, en su artículo "Los espíritus de la materia", Internet se inscribe bajo dos de las ideas modernas por excelencia: la del conocimiento científico y técnico y la del ideal democrático como forma política de convivencia social. Internet se ha incorporado a nuestras vidas sin remedio y, en este tiempo, todos nos hemos dado cuenta de la utilidad que la red tiene, tanto personal como profesionalmente.

Una de las profesiones que más provecho está sacando de Internet es la de quienes se dedican a informar. Bibliotecarios y documentalistas están incorporando el uso de Internet a sus procedimientos, recursos, fuentes de información, servicios, etc. Son múltiples las utilidades que los profesionales de las bibliotecas están extrayendo de Internet, tanto para distribuir información propia como para obtener información remota. Ahora bien, el fenómeno Internet no deja de ser algo reciente, aunque su asombrosamente rápido crecimiento a veces hace olvidar este dato. La multiplicación de los servidores con información en Internet se está produciendo en estos últimos años, en los que el acceso a la red se ha hecho muy fácil y las posibilidades de cargar información y ponerla a disposición de cualquiera se ha simplificado tremendamente.

Las bibliotecas se han percatado de este hecho y paulatinamente están introduciéndose en Internet, ya sea como simples usuarios o clientes o bien como proveedores de información, es decir, como servidores. En España el proceso está siendo idéntico al de cualquier país desarrollado. Se puede decir que todas las bibliotecas importantes están presentes en la red. Algunas, como la Biblioteca Nacional, ya han tenido tiempo de experimentar cambios en cuanto a la información que facilitan y los servicios remotos que prestan. Cada vez es mayor el número de centros bibliotecarios del estado español que tienen páginas web propias. El número asciende de año en año. En junio de 1996, el famoso buscador Donde?, de la Universidad Jaume I, tenía recogidas 39 bibliotecas, mientras que en julio de 1997, el directorio de bibliotecas españolas que mantiene el Área de Biblioteconomía y Documentación de la Universidad de León, reúne117 bibliotecas. Siendo más selectivos, la RedIRIS, principal red española, daba acceso a Internet a 42 bibliotecas en junio de 1996. Un año más tarde la cifra asciende a 56 bibliotecas. Estos datos se aportan únicamente para demostrar el crecimiento que en un solo año está teniendo Internet en las bibliotecas de este país.

Ahora bien ¿para qué utilizan Internet las bibliotecas españolas? ¿qué utilidad están haciendo de la información que recorre la red? Hasta el momento no existen demasiados datos ni estudios que informen del impacto de esta grandiosa red de telecomunicaciones en los servicios bibliotecarios españoles. Por ello, estaba haciéndose necesario una primera aproximación al tema, motivo de la presente comunicación.

Pero Internet incide en las bibliotecas de dos formas distintas. En primer lugar como distribuidoras de información y, en segundo lugar, como usuarias de la información disponible a través de la red. En este estudio se analiza en primer lugar la información que las bibliotecas españolas ofrecen en sus páginas web, para después examinar el uso que están haciendo de la red y las aplicaciones que utilizan los bibliotecarios españoles. Por tanto, este trabajo se compone de dos partes bien diferenciadas, siendo las dos complementarias. En definitiva esta comunicación pretende únicamente dar un avance del uso que las bibliotecas de este país están haciendo de Internet.

1. Metodología

Para cada una de las partes del estudio se han seguido procedimientos distintos. Dado que los temas son distintos, aunque complementarios, se ha optado por diferenciar los sistemas de obtención de datos. El primero de los temas tratados significaba analizar los webs de las bibliotecas españolas presentes en Internet, lo cual significaba utilizar distintos directorios de bibliotecas a fin de visitar el mayor número posible de páginas. La segunda parte del estudio requería cuestionar directamente a los profesionales de las bibliotecas para conocer directamente cómo utilizaban ellos Internet en su trabajo. Para ello se realizó una encuesta que fue respondida por 125 bibliotecarios y bibliotecarias, sin cuya colaboración sería imposible exponer los datos que más adelante se desarrollan.

Para analizar la información que las bibliotecas ofrecía a partir de Internet era necesario localizar el mayor número posible de las mismas. Para ello se optó por entrar en todas y cada una de las bibliotecas que se recogen en el directorio Bibliotecas españolas ... y de todo el mundo, el cual es administrado y mantenido por los autores de esta comunicación. Este directorio es el más completo de todos los que se encuentran en línea. En el momento de escribir estas líneas reunía 117 bibliotecas españolas, teniendo en cuenta que las bibliotecas de las distintas universidades, la redes de bibliotecas públicas o las pertenecientes al CSIC, por ejemplo, se contabilizaban como una única entrada. Este directorio está dividido en bibliotecas universitarias y no universitarias. Siendo el número de las primeras de 52, mientras que las no dependientes de universidades eran 65. En este directorio también se informa de si el catálogo está accesible en línea. En 64 bibliotecas el OPAC se puede consultar desde Internet, ya sea a través de WWW o de telnet. Por el contrario, 53 bibliotecas sólo disponen de información sobre las mismas en sus páginas, sin ser posible la consulta a los catálogos. Tomando como punto de partida este directorio se fue entrando en cada una de las bibliotecas y analizando la información que ofrecían en sus páginas web.

La encuesta utilizada para conocer el uso de Internet por parte de los profesionales de las bibliotecas pretendía no sólo conocer las aplicaciones de Internet al trabajo diario de los bibliotecarios, sino también saber otras cuestiones como qué grado de penetración tenía Internet en las bibliotecas, cuanto tiempo se dedicaba a la consulta en Internet o quien era el responsable de las páginas web, por ejemplo. La encuesta fue realizada con preguntas cerradas para aspectos como el tipo de bibliotecas, el número de conexiones, el tipo de proveedor, el tiempo diario de conexión, el usuario de Internet y el responsable de la información web. Por otra parte se utilizaron preguntas abiertas para conocer las utilidades de Internet para la profesión, aunque se facilitaron una decena de usos como sugerencia.

El número de personas a las que se envió la encuesta a través de correo electrónico ascendió a 671, mientras que 61 bibliotecas la recibieron también de forma institucional, no particular. Las direcciones de correo electrónico fueron obtenidas de dos directorios: el Directorio de correo electrónico de profesionales de documentación y bibliotecas en España. elaborado por el CINDOC, y el Directorio IWE de Bibliotecarios-Documentalistas, cuyas URLs figuran al final de este artículo. Asimismo, se solicitó la colaboración para rellenar la encuesta en un par de mensajes que se distribuyeron a través del foro Iwetel, con lo que alrededor de 1200 personas y/o bibliotecas recibieron la solicitud de cooperación con este estudio. La encuesta se puso en línea, encontrándose rápidamente disposición a colaborar por un gran número de bibliotecarios. De entre todas las encuestas recibidas 125 fueron consideradas válidas y son las que se han utilizado para el posterior análisis. Varias encuestas debieron desestimarse por encontrarse incompletas o por otros motivos. De las 125 encuestas válidas la mayor parte procedían de bibliotecarios de universidades; concretamente 83 encuestas pertenecían a bibliotecarios universitarios, mientras que el segundo número en importancia, 26, correspondían a bibliotecas especializadas. Las 16 encuestas restantes fueron enviadas por bibliotecarios de bibliotecas públicas, nacionales o especiales. No se recibió ninguna encuesta de bibliotecas escolares. El hecho de que la mayor parte de las encuestas procedieran de bibliotecas universitarias confirma que es en las universidades donde más rápidamente penetró Internet y donde la red se encuentra instalada en mayor número.

2. Las bibliotecas españolas servidoras de información web

Como ya se indicó anteriormente, el número de bibliotecas españolas con presencia en Internet se incrementa día a día. Las nuevas herramientas y métodos hacen más fácil la presencia y visibilidad en la red y tanto es así que se puede constatar que en un año se ha duplicado el numero de ellas.

A la hora de realizar este estudio se ha partido de la página Bibliotecas españolas ... y de todo el mundo, alojada en el servidor de la Universidad de León y de la que son responsables los autores de esta comunicación. Este directorio es muy exhaustivo y en él se recogen la práctica totalidad de las bibliotecas de nuestro país que cuentan en la actualidad con páginas en Internet.

Tomando como punto de arranque esta página, se pueden considerar dos grandes grupos: bibliotecas universitarias y no universitarias. Respecto a este último grupo se puede señalar, en primer lugar, la dispar tipología que presentan. De las 65 bibliotecas no universitarias recogidas en el directorio, 2 son bibliotecas escolares, 13 son públicas, 4 nacionales (entendiendo las autonómicas como tal), 4 son especiales (hospitales) y las 42 restantes son bibliotecas especializadas. De entre estas últimas lo más relevante es la temática tan diversa que se puede observar; desde un centro de documentación de artes escénicas, a un centro de estudios sobre puertos y costas, el Banco de España, cámaras de comercio, fundaciones, ...

Hay dos núcleos bien representados: los de ciencias de la salud, hospitales y documentación medica en general, y las bibliotecas de varios colegios profesionales. También es cierto que la mayoría de los colegios profesionales que tienen páginas dedicadas a sus bibliotecas únicamente incluyen una breve información sobre sus servicios y horarios, sin permitir el acceso a sus catálogos.

La estética y riqueza de los contenidos son también muy disimilares en el total de las bibliotecas analizadas. Para hacer factible el conocimiento de datos generales sobre el contenido se han establecido unos indicadores que permiten establecer unos rasgos comunes y diferenciadores de estas páginas web.

En cuanto a la información general (ubicación, horarios, usuarios, accesos, fondos, etc.), sólo en 12 de las bibliotecas, se da la ausencia total de esos datos. Llama la atención que en esta "tarjeta de presentación", que pueden constituir las páginas no se haga mención expresa de datos tan útiles. en las restantes, la información que se encuentra es bastante dispar. Prevalecen como datos fijos la dirección postal y una sucinta historia de la formación y desarrollo de cada biblioteca. En algunos casos particulares, como hace el Instituto de Astrofísica de Canarias, incluso se han puesto en línea unos planos de situación y distribución de las diferentes áreas y servicios bibliotecarios.

La Consulta a los Catálogos (OPAC), en estas bibliotecas no universitarias, no es posible en un alto número: 37 de ellas. En otras 4 sólo se accede al catalogo de revistas. En el resto si que es posible acceder a los fondos mediante un OPAC, albergado en más de una ocasión en un servidor más general, de una institución académica o de investigación de más alto rango. En un caso concreto, el de la Biblioteca de Castilla y León, a través de un protocolo Z39.50 se puede hacer una búsqueda conjunta de esta biblioteca y la de Valladolid.

En cuanto a los servicios ofertados a través de Internet en 38 de ellas no hay ningún tipo de servicios que puedan solicitarse en línea. En las otras, los más usuales son el préstamo y la petición de búsqueda bibliográfica en los propios fondos, que se pueden solicitar directamente por correo electrónico, con la posibilidad de transmisión, por parte de la biblioteca, a través del fax o del propio correo electrónico.

Otro servicio ofertado en varias ocasiones es la posibilidad de reprografía de los fondos, que es solicitada por el mismo método. El acceso al documento original es contemplado por diez de estas bibliotecas.

Otro apartado que se puede reseñar es la opción que presentan varias bibliotecas de consultar una serie de recursos en Internet seleccionados y normalmente afines a la materia de especialización de la biblioteca, con sus correspondientes enlaces, ello enriquece mucho la información ofertada. De las bibliotecas analizadas, 14 ofrecen links a otras bibliotecas, colecciones de recursos de todo tipo disponibles en la red.

Otros aspectos contemplados en las diferentes páginas de estas bibliotecas han sido la información sobre colecciones especiales y catálogos específicos, así como novedades, ultimas adquisiciones, o sobre las bases de datos, que posee el propio centro y son accesibles a través de la biblioteca. También en ocasiones se puede leer a través de estos webs el boletín de la institución, e incluso en un caso, como es el de la biblioteca de Fundesco, se ofrece el sumario de gran parte de los 9.000 títulos que componen su fondo.

Se puede derivar en este apartado que en general, las bibliotecas que tienen sus páginas mas elaboradas, aportan gran cantidad de datos, ofertan servicios y ofrecen recursos diversos y completos. Sin embargo, y por el contrario, hay otros muchos casos en los que la información se limita a un nivel muy descriptivo con una información general muy sucinta, y en estos casos es bien difícil encontrar más elementos informativos.

Por lo que respecta a las 52 bibliotecas universitarias recopiladas en la página web Bibliotecas españolas ... y de todo el mundo, de las cuales se ha partido para este estudio, éstas tienen como primera característica común, ser bibliotecas centrales o páginas que dan información común a/o de diversas facultades que conforman el campus de cada universidad. Es decir, no se han analizado las bibliotecas con servidor o páginas propios, sino que se ha optado por estudiar la información de las páginas de las bibliotecas centrales de las distintas universidades. Del mismo modo, tampoco se ha entrado en las páginas web de las distintas redes de bibliotecas universitarias, ya que esto significaría redundar en la información de las bibliotecas componentes.

Siguiendo un esquema similar al del apartado anterior de bibliotecas españolas no universitarias, se ha podido constatar que en la inmensa mayoría de ellas -sólo 5 no la ofrecen- hay una información general útil, con los datos más usuales de ubicación, dirección postal, horarios, fondos documentales, datos históricos, etc.

El acceso a los catálogos es prácticamente también mayoritario. Muy pocas son las bibliotecas universitarias que no disponen en la actualidad de OPAC. Las restantes es bastante lógico que dispongan de este servicio, al estar en su inmensa mayoría dentro de las distintas redes de bibliotecas existentes en nuestro país, RUEDO, RUECA, REBIUN, CBUC, etc. También se constata que el acceso, que hasta poco era mayoritariamente a través de conexiones Telnet es, cada vez más, vía WWW, tendencia que parece que se irá afianzando cada vez más. El protocolo Z39.50, ya implantado en universidades como Alcalá o Valencia, será también una herramienta útil que ayudará a la consulta de los distintos catálogos.

En cuanto a los servicios ofertados a través de la red por estas bibliotecas, la disparidad es grande. No ofrecen ninguno 32 de ellas; de las restantes, los más comunes son la posibilidad de préstamo, búsquedas bibliográficas o desideratas. De este conjunto, casi siempre son servicios utilizables tan sólo por personal de la universidad. En 2 casos se ha observado que aún ofertándolos, tan solo se puede acceder a ellos en algunas facultades.

El acceso al documento vía Internet es asimismo. escaso. Sólo se ha detectado en cinco bibliotecas, pudiendo realizarse la petición por correo electrónico.

En lo que si se puede decir que están rigurosamente de acuerdo todos estos webs bibliotecarios es en efectuar unas completas recopilaciones de recursos en Internet de las temáticas mas diversas, aunque en todos los casos, prevalecen los enlaces a páginas institucionales muy conocidas y a organismos de investigación y otras páginas académicas.

Como características que se pueden extrapolar en una información más plural es que en bastantes ocasiones se proporciona el acceso al catalogo de revistas propio. También es muy común el hacer una relación de las bases de datos en CD-ROM, accesibles en la universidad, añadiendo en ocasiones guías de uso de algunas de ellas. También se ha detectado información sobre las facultades de cada universidad y alguna vez el acceso a los fondos específicos de algunas colecciones es ellas.

Los fondos especiales, las colecciones locales, los materiales no librarios, están presentes en un pequeño porcentaje de estas bibliotecas. Las novedades, noticias, catálogos de publicaciones, boletines informativos, tienen también presencia, aunque escasa. En un par de ocasiones se da cuenta de la presencia de la biblioteca en proyectos cooperativos, así como del reglamento que las rige.

Se puede afirmar que los web de las bibliotecas universitarias están muy trabajados, bastante completos y que a través de ellos se da una imagen y una información, que permite conocer el funcionamiento y fondos de estas bibliotecas.

3. Los profesionales de las bibliotecas españolas como clientes de Internet

Para ofrecer una visión completa del arraigo que Internet está teniendo en las bibliotecas españolas era necesario conocer la opinión de los bibliotecarios y las bibliotecarias como usuarios de la red. ¿Para qué usa Internet un bibliotecario? Para resolver esta cuestión se utilizó un cuestionario diseñado en lenguaje HTML que interrogaba sobre distintas cuestiones y que fue contestado rápidamente por gran número de bibliotecarios, lo cual demuestra el grado de cooperación que existe en España en la profesión bibliotecaria.

Los datos que se presentan a continuación corresponden a 125 encuestas que se consideraron válidas. Junto al comentario a la totalidad de las informaciones recibidas se indicarán las observaciones más importantes relativas a los distintos tipos de bibliotecas, ya que las encuestas corresponden en su mayor parte a profesionales de bibliotecas universitarias.

La primera de las cuestiones planteaba el tipo de bibliotecas en la que se desempeñaba el trabajo bibliotecario. Como se observa en la Tabla 1 el porcentaje mayor corresponde a bibliotecas universitarias, seguidas de las bibliotecas especializadas.

Tipo de Biblioteca

Número de respuestas

Porcentaje

Bib. Universitarias
Bib. Especializadas
Bib. Especiales
Bib. Públicas
Bib. Nacionales
Bib. Escolares

83
26
8
4
4
0

66,4 %
20,8 %
6,4 %
3,2 %
3,2 %
0 %

Total

125

100 %

Tabla 1. Tipo de biblioteca

La siguiente pregunta pretendía conocer el número de puntos de conexión a Internet de que la biblioteca disponía. Sorprendentemente la mayor parte de las respuestas coinciden en que el número de conexiones sobrepasa la decena. Esto es coincidente sobre todo en las bibliotecas de las universidades, para quienes esto es así en un 63 % de las respuestas parciales. También es digno de mención que el 43 % de las bibliotecas especializadas tienen entre 1 y 2 puntos de conexión.

Puntos de conexión

Número de respuestas

Porcentaje

1-2
3-5
6-10
Más de 10

32
18
14
61

25,6 %
14,5 %
11,2 %
48,7 %

Total

125

100 %

Tabla 2. Número de conexiones

A continuación se demandaba por el tipo de proveedor que facilitaba la conexión. Lógicamente, al corresponder el mayor número de respuestas a bibliotecarios universitarios, la respuesta más frecuente ha sido que son las universidades los principales proveedores de las conexiones y los servicios de Internet. Muchas bibliotecas han contestado a esta pregunta con que tiene proveedores no universitarios ni comerciales, ya que suelen ser sus propias instituciones las que les facilitan el acceso. Esto ha sido respondido asó por un 62 % de las bibliotecas especializadas.

Proveedor

Número de respuestas

Porcentaje

Comercial
Universidad
Otras instituciones

12
84
29

9,6 %
67,2 %
23,2 %

Total

125

100 %

Tabla 3. Proveedor del acceso a Internet

Un dato que también se estimó de interés era el número de horas diarias que los profesionales de las bibliotecas estaban conectados a Internet. Esta información es útil para conocer el tiempo que suelen dedicar los bibliotecarios españoles a consultar documentos de Internet para cuestiones relativas a su trabajo. El porcentaje mayor corresponde a la franja que oscila entre 1 y 3 horas diarias; esto se debe sobre todo a los resultados precedentes de las bibliotecas especializadas, quienes contestaron en un 54 % esta opción. En el otro gran grupo de encuestas, las procedentes de las bibliotecas universitarias, la franja horaria más contestada fue la de que quienes utilizan Internet menos de una hora diaria, con un 37,5 % de las respuestas.

Horas diarias de conexión

Número de respuestas

Porcentaje

Menos de 1
1-3
3-5
Más de 5

39
53
21
12

31,2 %
42,4 %
16,8 %
9,6 %

Total

125

100 %

Tabla 4. Horas diarias de conexión

También es interesante saber quién puede usar Internet en la biblioteca, para conocer si solamente es accesible para el personal bibliotecario o si, por el contrario, los usuarios también pueden consultar la red. La respuesta más común ha sido la de quienes informaron que el acceso es tanto para usuarios como para el personal. Un dato curioso es que en un 1,6 % del total el acceso es sólo para los usuarios.

Usuarios de Internet

Número de respuestas

Porcentaje

Bibliotecarios/as
Usuarios/as
Ambos

47
2
76

37,6 %
1,6 %
60,8%

Total

125

100 %

Tabla 5. Usarios de Internet

Como último grupo de preguntas cerradas se interrogaba acerca de si se disponía en las bibliotecas de páginas web y, en caso afirmativo, quién era el encargado de su diseño y mantenimiento. Más de un 75 % de los encuestados contestó afirmativamente, mientras que el 24,8 % restante decían que sus bibliotecas no disponían de información en Internet. Un dato importante es que el 43,63 % afirmaba que las páginas web eran realizadas y administradas por personal bibliotecario. Cabe decir también que el 30 % de las bibliotecas universitarias tienen páginas realizadas por informáticos.

Autor de la página web

Número de respuestas

Porcentaje

Bibliotecarios/as
Informáticos
Otros
No hay página web

54
29
11
31

43,6 %
23,2 %
8,6 %
24, 6 %

Total

125

100 %

Tabla 6. Autor y responsable de las páginas web

Pero lo más importante de este estudio y la razón de esta parte de la comunicación era conocer las aplicaciones reales que los profesionales de las bibliotecas estaban haciendo de Internet. Para ello se formularon una serie de posibles usos y se dejaba la relación abierta para que quienes deseasen la completasen en virtud de lo que estimasen oportuno. A continuación se exponen por orden de frecuencia en las contestaciones las aplicaciones que se incluyeron en la encuesta, más las que añadieron los propios bibliotecarios:

1. Información profesional y contactos con otras bibliotecas o bibliotecarios: mediante el correo electrónico, listas de distribución. news, etc. (91,2 %)

2. Consulta de catálogos: para catalogación, información bibliográfica, etc. (89,6 %)

3.Información y referencia: como un sistema para resolver las cuestiones planteadas por los usuarios. Se incluye aquí la recopilación de recursos electrónicos. (84,8 %)

4. Consulta de artículos y publicaciones electrónicas: para leer artículos de revistas electrónicas y otros documentos. (78,4 %)

5. Examen y descarga de softwares: como un procedimiento para grabar programas útiles para Internet o para el trabajo bibliotecario. (42,4 %) 6. Selección y adquisición de documentos: acceso a librerías electrónicas y a fuentes de información para la selección. (42,4 %)

7. Préstamo interbibliotecario y acceso al documento: como un sistema para solicitar documentos. (40 %)

8. Difusión Selectiva de la Información: envío a los usuarios de información sobre temas de interés para los mismos. (29,6 %)

9. Boletines de sumarios y novedades: envío a los usuarios de relaciones de novedades, de sumarios y otras informaciones similares. (24,8 %)

10. Conexión a CD-ROM: uso de Internet para acceder a los CD-ROM de la biblioteca (1,6 %)

11. Actualización profesional: información sobre formación continua, cursos, seminarios, etc. relativos a la profesión. (1,6 %)

12. Recopilación de informes, normas, patentes, etc. (0, 8 %)

13. Comunicación con el usuario para cuestiones relativas a vencimientos de préstamos, recogida de documentos, etc. (0,8 %)

14. Aprendizaje de softwares y aplicaciones informáticas (0,8 %)

15. Directorios de empresas (0,8 %)

Los porcentajes que aparecen detrás de cada utilidad han sido realizados individualmente sobre el total de las respuestas recibidas, debido a que lógicamente las respuestas no eran excluyentes.

4. Conclusiones

Analizadas las informaciones que las bibliotecas difunden a través de sus páginas web y conocido el uso que los bibliotecarios realizan de la red se pueden extraer una serie de conclusiones generales

a) La presencia de bibliotecas españolas con páginas web propias dentro de Internet está experimentando una progresión geométrica, habiendo aumentado considerablemente el número de las mismas en este último año y previéndose un crecimiento similar para el futuro.

b) La mayoría de las bibliotecas universitarias permiten la posibilidad de conectarse a sus catálogos a través de Internet, mientras que en las no universitarias lo habitual es que sólo se de información de las propias bibliotecas. El acceso a los catálogos está dejando de hacerse a través de telnet y se implantando muy rápidamente el protocolo Z39.50, que permite la consulta a los catálogos a través de los navegadores web.

c) La gran mayoría de las bibliotecas presentes en Internet no prestan servicios bibliotecarios remotos y, cuando existe esta posibilidad está limitada a los usuarios de esas bibliotecas. Esto es frecuente en el caso de la consulta a bases de datos en CD-ROM desde sus respectivas intranets.

d) Es muy común que las bibliotecas realicen recopilaciones de recursos, tanto para facilitar el trabajo interno como para ofrecer estas selecciones de enlaces a sus usuarios.

e) El mayor provecho que los profesionales están obteniendo de Internet es el posibilidad de comunicarse con otros bibliotecarios, ya sea para transmitir informaciones o para solicitar servicios. Las listas de distribución son muy empleadas por los bibliotecarios españoles.

f) La consulta a catálogos remotos es otra de las principales utilidades de Internet para los bibliotecarios españoles. La conexión a OPACs se realiza para facilitar la catalogación y para obtención de información bibliográfica, principalmente.

g) Otras aplicaciones frecuentemente empleadas son el uso de Internet para solventar cuestiones de referencia, el acceso de revistas electrónicas a fin de leer artículos profesionales, la descarga de programas y aplicaciones informáticas, la telecompra de documentos, la solicitud de préstamo interbibliotecario o el acceso a documentos. La mayoría de estos usos están siendo simultaneados con los procedimientos tradicionales, aunque se prevé que, dada la rapidez y eficacia de los servicios electrónicos, éstos sustituyan a las técnicas hasta ahora empleadas.

5. Bibliografía y páginas web mencionadas

  • Adell, Jordi; Aleixandre, Elvira; Bellver, Toni. El uso de redes informáticas para la documentación y la información. <http://nti.uji.es/docs/nti/barna.html>

  • Bibliotecas españolas ... y de todo el mundo <http://www.unileon.es/dp/abd/bibliot.htm>

  • Blázquez, Jesús. Aplicaciones y usos de Internet en las bibliotecas y centros de documentación: el caso del centro Washington Irving. <http://usuarios.bitmailer.com/jblazquez/ponenci2.html>

  • Bullón, Piedad. Bibliotecarios: donde la imaginación les lleve. Iworld, n.4, p.42-46.

  • Directorio de correo electrónico de profesionales de documentación bibliotecas en España <http://www.cindoc.csic.es/direc1.htm>

  • Directorio IWE de bibliotecarios y documentalistas <http://escher.upc.es/info/diriwe.htm>

  • España. Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria. Las tecnologías de la información y la comunicación en las bibliotecas públicas españolas. <http://www.uv.es/cde/mei/mei14/pag52.html>

  • García Gómez, J. Carlos. Recursos Internet para las bibliotecas. Educación y Bibliotecas, sep. 1996, n. 71, p. 37-41.

  • Martínez de Madariaga, R.; Arroyo Fernández, D. Aproximación a Internet y su impacto en las bibliotecas y servicios de información. Revista Española de Documentación Científica, jul.-sep. 1997, vol. 17, n. 3, p. 277-289.

  • Merlo Vega, José Antonio; Sorli Rojo, Ángela. Biblioteconomía y Documentación en Internet. Madrid: CSIC, CINDOC, 1997.

  • Rodrigues, Eloy. As bibliotecas na era digital. <http://www-bib.eng.uminho.pt/Pessoal/Eloy/barata.htm>

  • Rodríguez Gairín, Josep. La xarxa Internet: aplicacions en biblioteques i centres de documentació <http://www.uv.es/biblios/mei3/Gairin.html>

  • Rodríguez Gairín, J,; Serrano Muñoz, J. El web com a mitjà d’estructuració i distribució d’informació bibliotecària. Jornades En Jornades Catalanes de Documentació (5. 1995. Barcelona). Biblioteques, centres de documentació i serveis d’informació. Barcelona: CODBC; SOCADI, 1995, p. 539-548.

  • Sabatini, Virginia. Los espíritus de la materia. <http://sidon.anice.net.ar/infoysoc/espa/indice/trabajos/sabatinisp.html>

  • Saorín Pérez, Tomás; Martínez Robledo, Josefa. Recursos de información en Internet para centros de información. En Jornadas Españolas de Documentación Automatizada (5. 1996. Cáceres) Sistemas de información: balance de 12 de jornadas y perspectivas de futuro. Cáceres: Universidad de Extremadura, 1996, p. 541-554.

  • Tillman, Hope N. (ed.) Internet tools of the profession: a guide for information professionals. 2nd. ed. Washington: S.L.A., 1997.

  • Tseng, Gwyneth; Poulter, Alan; Hiom, Debra. The library and information professional´s guide to the Internet. London: Library Association, 1996.

  • Valauskas, E,; John, Nancy (ed.) The Internet iniciative: libraries providing Internet services and how they plan, pay and manage.Chicago: A.L.A., 1995.

  • Viana, Michelangelo Marques. A Internet e o bibliotecario: a adequaçao de habilidades profissionais frente aos novos serviços. <http://www.geocities.com/SiliconValley/8504/artigo.htm>


http://exlibris.usal.es/merlo/escritos/cliser.htm
José Antonio Merlo Vega

merlo@gugu.usal.es
29 diciembre 1998

José Antonio Merlo Vega - Artículos (cliser.htm)
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Las bibliotecas como clientes y servidoras de información web

Comunicación presentada a las 6es. Jornades Catalanes de Documentació (Barcelona 23, 24 y 25 de octubre de 1997) y publicada en sus actas, p. 317-327.

José Antonio Merlo Vega (Universidad de Salamanca)
Ángela Sorli Rojo (CINDOC, CSIC)

 

0. Introducción

Internet es un fenómeno que está cambiando los hábitos socio-culturales de todo el mundo. Del mismo modo, la expansión de la red está siendo tan rápida y sus contenidos tan variados que su uso es obligado para quien desee estar informado de forma rápida y precisa de cualquier tema. En palabras de Virginia Sabatini, en su artículo "Los espíritus de la materia", Internet se inscribe bajo dos de las ideas modernas por excelencia: la del conocimiento científico y técnico y la del ideal democrático como forma política de convivencia social. Internet se ha incorporado a nuestras vidas sin remedio y, en este tiempo, todos nos hemos dado cuenta de la utilidad que la red tiene, tanto personal como profesionalmente.

Una de las profesiones que más provecho está sacando de Internet es la de quienes se dedican a informar. Bibliotecarios y documentalistas están incorporando el uso de Internet a sus procedimientos, recursos, fuentes de información, servicios, etc. Son múltiples las utilidades que los profesionales de las bibliotecas están extrayendo de Internet, tanto para distribuir información propia como para obtener información remota. Ahora bien, el fenómeno Internet no deja de ser algo reciente, aunque su asombrosamente rápido crecimiento a veces hace olvidar este dato. La multiplicación de los servidores con información en Internet se está produciendo en estos últimos años, en los que el acceso a la red se ha hecho muy fácil y las posibilidades de cargar información y ponerla a disposición de cualquiera se ha simplificado tremendamente.

Las bibliotecas se han percatado de este hecho y paulatinamente están introduciéndose en Internet, ya sea como simples usuarios o clientes o bien como proveedores de información, es decir, como servidores. En España el proceso está siendo idéntico al de cualquier país desarrollado. Se puede decir que todas las bibliotecas importantes están presentes en la red. Algunas, como la Biblioteca Nacional, ya han tenido tiempo de experimentar cambios en cuanto a la información que facilitan y los servicios remotos que prestan. Cada vez es mayor el número de centros bibliotecarios del estado español que tienen páginas web propias. El número asciende de año en año. En junio de 1996, el famoso buscador Donde?, de la Universidad Jaume I, tenía recogidas 39 bibliotecas, mientras que en julio de 1997, el directorio de bibliotecas españolas que mantiene el Área de Biblioteconomía y Documentación de la Universidad de León, reúne117 bibliotecas. Siendo más selectivos, la RedIRIS, principal red española, daba acceso a Internet a 42 bibliotecas en junio de 1996. Un año más tarde la cifra asciende a 56 bibliotecas. Estos datos se aportan únicamente para demostrar el crecimiento que en un solo año está teniendo Internet en las bibliotecas de este país.

Ahora bien ¿para qué utilizan Internet las bibliotecas españolas? ¿qué utilidad están haciendo de la información que recorre la red? Hasta el momento no existen demasiados datos ni estudios que informen del impacto de esta grandiosa red de telecomunicaciones en los servicios bibliotecarios españoles. Por ello, estaba haciéndose necesario una primera aproximación al tema, motivo de la presente comunicación.

Pero Internet incide en las bibliotecas de dos formas distintas. En primer lugar como distribuidoras de información y, en segundo lugar, como usuarias de la información disponible a través de la red. En este estudio se analiza en primer lugar la información que las bibliotecas españolas ofrecen en sus páginas web, para después examinar el uso que están haciendo de la red y las aplicaciones que utilizan los bibliotecarios españoles. Por tanto, este trabajo se compone de dos partes bien diferenciadas, siendo las dos complementarias. En definitiva esta comunicación pretende únicamente dar un avance del uso que las bibliotecas de este país están haciendo de Internet.

1. Metodología

Para cada una de las partes del estudio se han seguido procedimientos distintos. Dado que los temas son distintos, aunque complementarios, se ha optado por diferenciar los sistemas de obtención de datos. El primero de los temas tratados significaba analizar los webs de las bibliotecas españolas presentes en Internet, lo cual significaba utilizar distintos directorios de bibliotecas a fin de visitar el mayor número posible de páginas. La segunda parte del estudio requería cuestionar directamente a los profesionales de las bibliotecas para conocer directamente cómo utilizaban ellos Internet en su trabajo. Para ello se realizó una encuesta que fue respondida por 125 bibliotecarios y bibliotecarias, sin cuya colaboración sería imposible exponer los datos que más adelante se desarrollan.

Para analizar la información que las bibliotecas ofrecía a partir de Internet era necesario localizar el mayor número posible de las mismas. Para ello se optó por entrar en todas y cada una de las bibliotecas que se recogen en el directorio Bibliotecas españolas ... y de todo el mundo, el cual es administrado y mantenido por los autores de esta comunicación. Este directorio es el más completo de todos los que se encuentran en línea. En el momento de escribir estas líneas reunía 117 bibliotecas españolas, teniendo en cuenta que las bibliotecas de las distintas universidades, la redes de bibliotecas públicas o las pertenecientes al CSIC, por ejemplo, se contabilizaban como una única entrada. Este directorio está dividido en bibliotecas universitarias y no universitarias. Siendo el número de las primeras de 52, mientras que las no dependientes de universidades eran 65. En este directorio también se informa de si el catálogo está accesible en línea. En 64 bibliotecas el OPAC se puede consultar desde Internet, ya sea a través de WWW o de telnet. Por el contrario, 53 bibliotecas sólo disponen de información sobre las mismas en sus páginas, sin ser posible la consulta a los catálogos. Tomando como punto de partida este directorio se fue entrando en cada una de las bibliotecas y analizando la información que ofrecían en sus páginas web.

La encuesta utilizada para conocer el uso de Internet por parte de los profesionales de las bibliotecas pretendía no sólo conocer las aplicaciones de Internet al trabajo diario de los bibliotecarios, sino también saber otras cuestiones como qué grado de penetración tenía Internet en las bibliotecas, cuanto tiempo se dedicaba a la consulta en Internet o quien era el responsable de las páginas web, por ejemplo. La encuesta fue realizada con preguntas cerradas para aspectos como el tipo de bibliotecas, el número de conexiones, el tipo de proveedor, el tiempo diario de conexión, el usuario de Internet y el responsable de la información web. Por otra parte se utilizaron preguntas abiertas para conocer las utilidades de Internet para la profesión, aunque se facilitaron una decena de usos como sugerencia.

El número de personas a las que se envió la encuesta a través de correo electrónico ascendió a 671, mientras que 61 bibliotecas la recibieron también de forma institucional, no particular. Las direcciones de correo electrónico fueron obtenidas de dos directorios: el Directorio de correo electrónico de profesionales de documentación y bibliotecas en España. elaborado por el CINDOC, y el Directorio IWE de Bibliotecarios-Documentalistas, cuyas URLs figuran al final de este artículo. Asimismo, se solicitó la colaboración para rellenar la encuesta en un par de mensajes que se distribuyeron a través del foro Iwetel, con lo que alrededor de 1200 personas y/o bibliotecas recibieron la solicitud de cooperación con este estudio. La encuesta se puso en línea, encontrándose rápidamente disposición a colaborar por un gran número de bibliotecarios. De entre todas las encuestas recibidas 125 fueron consideradas válidas y son las que se han utilizado para el posterior análisis. Varias encuestas debieron desestimarse por encontrarse incompletas o por otros motivos. De las 125 encuestas válidas la mayor parte procedían de bibliotecarios de universidades; concretamente 83 encuestas pertenecían a bibliotecarios universitarios, mientras que el segundo número en importancia, 26, correspondían a bibliotecas especializadas. Las 16 encuestas restantes fueron enviadas por bibliotecarios de bibliotecas públicas, nacionales o especiales. No se recibió ninguna encuesta de bibliotecas escolares. El hecho de que la mayor parte de las encuestas procedieran de bibliotecas universitarias confirma que es en las universidades donde más rápidamente penetró Internet y donde la red se encuentra instalada en mayor número.

2. Las bibliotecas españolas servidoras de información web

Como ya se indicó anteriormente, el número de bibliotecas españolas con presencia en Internet se incrementa día a día. Las nuevas herramientas y métodos hacen más fácil la presencia y visibilidad en la red y tanto es así que se puede constatar que en un año se ha duplicado el numero de ellas.

A la hora de realizar este estudio se ha partido de la página Bibliotecas españolas ... y de todo el mundo, alojada en el servidor de la Universidad de León y de la que son responsables los autores de esta comunicación. Este directorio es muy exhaustivo y en él se recogen la práctica totalidad de las bibliotecas de nuestro país que cuentan en la actualidad con páginas en Internet.

Tomando como punto de arranque esta página, se pueden considerar dos grandes grupos: bibliotecas universitarias y no universitarias. Respecto a este último grupo se puede señalar, en primer lugar, la dispar tipología que presentan. De las 65 bibliotecas no universitarias recogidas en el directorio, 2 son bibliotecas escolares, 13 son públicas, 4 nacionales (entendiendo las autonómicas como tal), 4 son especiales (hospitales) y las 42 restantes son bibliotecas especializadas. De entre estas últimas lo más relevante es la temática tan diversa que se puede observar; desde un centro de documentación de artes escénicas, a un centro de estudios sobre puertos y costas, el Banco de España, cámaras de comercio, fundaciones, ...

Hay dos núcleos bien representados: los de ciencias de la salud, hospitales y documentación medica en general, y las bibliotecas de varios colegios profesionales. También es cierto que la mayoría de los colegios profesionales que tienen páginas dedicadas a sus bibliotecas únicamente incluyen una breve información sobre sus servicios y horarios, sin permitir el acceso a sus catálogos.

La estética y riqueza de los contenidos son también muy disimilares en el total de las bibliotecas analizadas. Para hacer factible el conocimiento de datos generales sobre el contenido se han establecido unos indicadores que permiten establecer unos rasgos comunes y diferenciadores de estas páginas web.

En cuanto a la información general (ubicación, horarios, usuarios, accesos, fondos, etc.), sólo en 12 de las bibliotecas, se da la ausencia total de esos datos. Llama la atención que en esta "tarjeta de presentación", que pueden constituir las páginas no se haga mención expresa de datos tan útiles. en las restantes, la información que se encuentra es bastante dispar. Prevalecen como datos fijos la dirección postal y una sucinta historia de la formación y desarrollo de cada biblioteca. En algunos casos particulares, como hace el Instituto de Astrofísica de Canarias, incluso se han puesto en línea unos planos de situación y distribución de las diferentes áreas y servicios bibliotecarios.

La Consulta a los Catálogos (OPAC), en estas bibliotecas no universitarias, no es posible en un alto número: 37 de ellas. En otras 4 sólo se accede al catalogo de revistas. En el resto si que es posible acceder a los fondos mediante un OPAC, albergado en más de una ocasión en un servidor más general, de una institución académica o de investigación de más alto rango. En un caso concreto, el de la Biblioteca de Castilla y León, a través de un protocolo Z39.50 se puede hacer una búsqueda conjunta de esta biblioteca y la de Valladolid.

En cuanto a los servicios ofertados a través de Internet en 38 de ellas no hay ningún tipo de servicios que puedan solicitarse en línea. En las otras, los más usuales son el préstamo y la petición de búsqueda bibliográfica en los propios fondos, que se pueden solicitar directamente por correo electrónico, con la posibilidad de transmisión, por parte de la biblioteca, a través del fax o del propio correo electrónico.

Otro servicio ofertado en varias ocasiones es la posibilidad de reprografía de los fondos, que es solicitada por el mismo método. El acceso al documento original es contemplado por diez de estas bibliotecas.

Otro apartado que se puede reseñar es la opción que presentan varias bibliotecas de consultar una serie de recursos en Internet seleccionados y normalmente afines a la materia de especialización de la biblioteca, con sus correspondientes enlaces, ello enriquece mucho la información ofertada. De las bibliotecas analizadas, 14 ofrecen links a otras bibliotecas, colecciones de recursos de todo tipo disponibles en la red.

Otros aspectos contemplados en las diferentes páginas de estas bibliotecas han sido la información sobre colecciones especiales y catálogos específicos, así como novedades, ultimas adquisiciones, o sobre las bases de datos, que posee el propio centro y son accesibles a través de la biblioteca. También en ocasiones se puede leer a través de estos webs el boletín de la institución, e incluso en un caso, como es el de la biblioteca de Fundesco, se ofrece el sumario de gran parte de los 9.000 títulos que componen su fondo.

Se puede derivar en este apartado que en general, las bibliotecas que tienen sus páginas mas elaboradas, aportan gran cantidad de datos, ofertan servicios y ofrecen recursos diversos y completos. Sin embargo, y por el contrario, hay otros muchos casos en los que la información se limita a un nivel muy descriptivo con una información general muy sucinta, y en estos casos es bien difícil encontrar más elementos informativos.

Por lo que respecta a las 52 bibliotecas universitarias recopiladas en la página web Bibliotecas españolas ... y de todo el mundo, de las cuales se ha partido para este estudio, éstas tienen como primera característica común, ser bibliotecas centrales o páginas que dan información común a/o de diversas facultades que conforman el campus de cada universidad. Es decir, no se han analizado las bibliotecas con servidor o páginas propios, sino que se ha optado por estudiar la información de las páginas de las bibliotecas centrales de las distintas universidades. Del mismo modo, tampoco se ha entrado en las páginas web de las distintas redes de bibliotecas universitarias, ya que esto significaría redundar en la información de las bibliotecas componentes.

Siguiendo un esquema similar al del apartado anterior de bibliotecas españolas no universitarias, se ha podido constatar que en la inmensa mayoría de ellas -sólo 5 no la ofrecen- hay una información general útil, con los datos más usuales de ubicación, dirección postal, horarios, fondos documentales, datos históricos, etc.

El acceso a los catálogos es prácticamente también mayoritario. Muy pocas son las bibliotecas universitarias que no disponen en la actualidad de OPAC. Las restantes es bastante lógico que dispongan de este servicio, al estar en su inmensa mayoría dentro de las distintas redes de bibliotecas existentes en nuestro país, RUEDO, RUECA, REBIUN, CBUC, etc. También se constata que el acceso, que hasta poco era mayoritariamente a través de conexiones Telnet es, cada vez más, vía WWW, tendencia que parece que se irá afianzando cada vez más. El protocolo Z39.50, ya implantado en universidades como Alcalá o Valencia, será también una herramienta útil que ayudará a la consulta de los distintos catálogos.

En cuanto a los servicios ofertados a través de la red por estas bibliotecas, la disparidad es grande. No ofrecen ninguno 32 de ellas; de las restantes, los más comunes son la posibilidad de préstamo, búsquedas bibliográficas o desideratas. De este conjunto, casi siempre son servicios utilizables tan sólo por personal de la universidad. En 2 casos se ha observado que aún ofertándolos, tan solo se puede acceder a ellos en algunas facultades.

El acceso al documento vía Internet es asimismo. escaso. Sólo se ha detectado en cinco bibliotecas, pudiendo realizarse la petición por correo electrónico.

En lo que si se puede decir que están rigurosamente de acuerdo todos estos webs bibliotecarios es en efectuar unas completas recopilaciones de recursos en Internet de las temáticas mas diversas, aunque en todos los casos, prevalecen los enlaces a páginas institucionales muy conocidas y a organismos de investigación y otras páginas académicas.

Como características que se pueden extrapolar en una información más plural es que en bastantes ocasiones se proporciona el acceso al catalogo de revistas propio. También es muy común el hacer una relación de las bases de datos en CD-ROM, accesibles en la universidad, añadiendo en ocasiones guías de uso de algunas de ellas. También se ha detectado información sobre las facultades de cada universidad y alguna vez el acceso a los fondos específicos de algunas colecciones es ellas.

Los fondos especiales, las colecciones locales, los materiales no librarios, están presentes en un pequeño porcentaje de estas bibliotecas. Las novedades, noticias, catálogos de publicaciones, boletines informativos, tienen también presencia, aunque escasa. En un par de ocasiones se da cuenta de la presencia de la biblioteca en proyectos cooperativos, así como del reglamento que las rige.

Se puede afirmar que los web de las bibliotecas universitarias están muy trabajados, bastante completos y que a través de ellos se da una imagen y una información, que permite conocer el funcionamiento y fondos de estas bibliotecas.

3. Los profesionales de las bibliotecas españolas como clientes de Internet

Para ofrecer una visión completa del arraigo que Internet está teniendo en las bibliotecas españolas era necesario conocer la opinión de los bibliotecarios y las bibliotecarias como usuarios de la red. ¿Para qué usa Internet un bibliotecario? Para resolver esta cuestión se utilizó un cuestionario diseñado en lenguaje HTML que interrogaba sobre distintas cuestiones y que fue contestado rápidamente por gran número de bibliotecarios, lo cual demuestra el grado de cooperación que existe en España en la profesión bibliotecaria.

Los datos que se presentan a continuación corresponden a 125 encuestas que se consideraron válidas. Junto al comentario a la totalidad de las informaciones recibidas se indicarán las observaciones más importantes relativas a los distintos tipos de bibliotecas, ya que las encuestas corresponden en su mayor parte a profesionales de bibliotecas universitarias.

La primera de las cuestiones planteaba el tipo de bibliotecas en la que se desempeñaba el trabajo bibliotecario. Como se observa en la Tabla 1 el porcentaje mayor corresponde a bibliotecas universitarias, seguidas de las bibliotecas especializadas.

Tipo de Biblioteca

Número de respuestas

Porcentaje

Bib. Universitarias
Bib. Especializadas
Bib. Especiales
Bib. Públicas
Bib. Nacionales
Bib. Escolares

83
26
8
4
4
0

66,4 %
20,8 %
6,4 %
3,2 %
3,2 %
0 %

Total

125

100 %

Tabla 1. Tipo de biblioteca

La siguiente pregunta pretendía conocer el número de puntos de conexión a Internet de que la biblioteca disponía. Sorprendentemente la mayor parte de las respuestas coinciden en que el número de conexiones sobrepasa la decena. Esto es coincidente sobre todo en las bibliotecas de las universidades, para quienes esto es así en un 63 % de las respuestas parciales. También es digno de mención que el 43 % de las bibliotecas especializadas tienen entre 1 y 2 puntos de conexión.

Puntos de conexión

Número de respuestas

Porcentaje

1-2
3-5
6-10
Más de 10

32
18
14
61

25,6 %
14,5 %
11,2 %
48,7 %

Total

125

100 %

Tabla 2. Número de conexiones

A continuación se demandaba por el tipo de proveedor que facilitaba la conexión. Lógicamente, al corresponder el mayor número de respuestas a bibliotecarios universitarios, la respuesta más frecuente ha sido que son las universidades los principales proveedores de las conexiones y los servicios de Internet. Muchas bibliotecas han contestado a esta pregunta con que tiene proveedores no universitarios ni comerciales, ya que suelen ser sus propias instituciones las que les facilitan el acceso. Esto ha sido respondido asó por un 62 % de las bibliotecas especializadas.

Proveedor

Número de respuestas

Porcentaje

Comercial
Universidad
Otras instituciones

12
84
29

9,6 %
67,2 %
23,2 %

Total

125

100 %

Tabla 3. Proveedor del acceso a Internet

Un dato que también se estimó de interés era el número de horas diarias que los profesionales de las bibliotecas estaban conectados a Internet. Esta información es útil para conocer el tiempo que suelen dedicar los bibliotecarios españoles a consultar documentos de Internet para cuestiones relativas a su trabajo. El porcentaje mayor corresponde a la franja que oscila entre 1 y 3 horas diarias; esto se debe sobre todo a los resultados precedentes de las bibliotecas especializadas, quienes contestaron en un 54 % esta opción. En el otro gran grupo de encuestas, las procedentes de las bibliotecas universitarias, la franja horaria más contestada fue la de que quienes utilizan Internet menos de una hora diaria, con un 37,5 % de las respuestas.

Horas diarias de conexión

Número de respuestas

Porcentaje

Menos de 1
1-3
3-5
Más de 5

39
53
21
12

31,2 %
42,4 %
16,8 %
9,6 %

Total

125

100 %

Tabla 4. Horas diarias de conexión

También es interesante saber quién puede usar Internet en la biblioteca, para conocer si solamente es accesible para el personal bibliotecario o si, por el contrario, los usuarios también pueden consultar la red. La respuesta más común ha sido la de quienes informaron que el acceso es tanto para usuarios como para el personal. Un dato curioso es que en un 1,6 % del total el acceso es sólo para los usuarios.

Usuarios de Internet

Número de respuestas

Porcentaje

Bibliotecarios/as
Usuarios/as
Ambos

47
2
76

37,6 %
1,6 %
60,8%

Total

125

100 %

Tabla 5. Usarios de Internet

Como último grupo de preguntas cerradas se interrogaba acerca de si se disponía en las bibliotecas de páginas web y, en caso afirmativo, quién era el encargado de su diseño y mantenimiento. Más de un 75 % de los encuestados contestó afirmativamente, mientras que el 24,8 % restante decían que sus bibliotecas no disponían de información en Internet. Un dato importante es que el 43,63 % afirmaba que las páginas web eran realizadas y administradas por personal bibliotecario. Cabe decir también que el 30 % de las bibliotecas universitarias tienen páginas realizadas por informáticos.

Autor de la página web

Número de respuestas

Porcentaje

Bibliotecarios/as
Informáticos
Otros
No hay página web

54
29
11
31

43,6 %
23,2 %
8,6 %
24, 6 %

Total

125

100 %

Tabla 6. Autor y responsable de las páginas web

Pero lo más importante de este estudio y la razón de esta parte de la comunicación era conocer las aplicaciones reales que los profesionales de las bibliotecas estaban haciendo de Internet. Para ello se formularon una serie de posibles usos y se dejaba la relación abierta para que quienes deseasen la completasen en virtud de lo que estimasen oportuno. A continuación se exponen por orden de frecuencia en las contestaciones las aplicaciones que se incluyeron en la encuesta, más las que añadieron los propios bibliotecarios:

1. Información profesional y contactos con otras bibliotecas o bibliotecarios: mediante el correo electrónico, listas de distribución. news, etc. (91,2 %)

2. Consulta de catálogos: para catalogación, información bibliográfica, etc. (89,6 %)

3.Información y referencia: como un sistema para resolver las cuestiones planteadas por los usuarios. Se incluye aquí la recopilación de recursos electrónicos. (84,8 %)

4. Consulta de artículos y publicaciones electrónicas: para leer artículos de revistas electrónicas y otros documentos. (78,4 %)

5. Examen y descarga de softwares: como un procedimiento para grabar programas útiles para Internet o para el trabajo bibliotecario. (42,4 %) 6. Selección y adquisición de documentos: acceso a librerías electrónicas y a fuentes de información para la selección. (42,4 %)

7. Préstamo interbibliotecario y acceso al documento: como un sistema para solicitar documentos. (40 %)

8. Difusión Selectiva de la Información: envío a los usuarios de información sobre temas de interés para los mismos. (29,6 %)

9. Boletines de sumarios y novedades: envío a los usuarios de relaciones de novedades, de sumarios y otras informaciones similares. (24,8 %)

10. Conexión a CD-ROM: uso de Internet para acceder a los CD-ROM de la biblioteca (1,6 %)

11. Actualización profesional: información sobre formación continua, cursos, seminarios, etc. relativos a la profesión. (1,6 %)

12. Recopilación de informes, normas, patentes, etc. (0, 8 %)

13. Comunicación con el usuario para cuestiones relativas a vencimientos de préstamos, recogida de documentos, etc. (0,8 %)

14. Aprendizaje de softwares y aplicaciones informáticas (0,8 %)

15. Directorios de empresas (0,8 %)

Los porcentajes que aparecen detrás de cada utilidad han sido realizados individualmente sobre el total de las respuestas recibidas, debido a que lógicamente las respuestas no eran excluyentes.

4. Conclusiones

Analizadas las informaciones que las bibliotecas difunden a través de sus páginas web y conocido el uso que los bibliotecarios realizan de la red se pueden extraer una serie de conclusiones generales

a) La presencia de bibliotecas españolas con páginas web propias dentro de Internet está experimentando una progresión geométrica, habiendo aumentado considerablemente el número de las mismas en este último año y previéndose un crecimiento similar para el futuro.

b) La mayoría de las bibliotecas universitarias permiten la posibilidad de conectarse a sus catálogos a través de Internet, mientras que en las no universitarias lo habitual es que sólo se de información de las propias bibliotecas. El acceso a los catálogos está dejando de hacerse a través de telnet y se implantando muy rápidamente el protocolo Z39.50, que permite la consulta a los catálogos a través de los navegadores web.

c) La gran mayoría de las bibliotecas presentes en Internet no prestan servicios bibliotecarios remotos y, cuando existe esta posibilidad está limitada a los usuarios de esas bibliotecas. Esto es frecuente en el caso de la consulta a bases de datos en CD-ROM desde sus respectivas intranets.

d) Es muy común que las bibliotecas realicen recopilaciones de recursos, tanto para facilitar el trabajo interno como para ofrecer estas selecciones de enlaces a sus usuarios.

e) El mayor provecho que los profesionales están obteniendo de Internet es el posibilidad de comunicarse con otros bibliotecarios, ya sea para transmitir informaciones o para solicitar servicios. Las listas de distribución son muy empleadas por los bibliotecarios españoles.

f) La consulta a catálogos remotos es otra de las principales utilidades de Internet para los bibliotecarios españoles. La conexión a OPACs se realiza para facilitar la catalogación y para obtención de información bibliográfica, principalmente.

g) Otras aplicaciones frecuentemente empleadas son el uso de Internet para solventar cuestiones de referencia, el acceso de revistas electrónicas a fin de leer artículos profesionales, la descarga de programas y aplicaciones informáticas, la telecompra de documentos, la solicitud de préstamo interbibliotecario o el acceso a documentos. La mayoría de estos usos están siendo simultaneados con los procedimientos tradicionales, aunque se prevé que, dada la rapidez y eficacia de los servicios electrónicos, éstos sustituyan a las técnicas hasta ahora empleadas.

5. Bibliografía y páginas web mencionadas

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  • Blázquez, Jesús. Aplicaciones y usos de Internet en las bibliotecas y centros de documentación: el caso del centro Washington Irving. <http://usuarios.bitmailer.com/jblazquez/ponenci2.html>

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  • Directorio IWE de bibliotecarios y documentalistas <http://escher.upc.es/info/diriwe.htm>

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  • Rodríguez Gairín, Josep. La xarxa Internet: aplicacions en biblioteques i centres de documentació <http://www.uv.es/biblios/mei3/Gairin.html>

  • Rodríguez Gairín, J,; Serrano Muñoz, J. El web com a mitjà d’estructuració i distribució d’informació bibliotecària. Jornades En Jornades Catalanes de Documentació (5. 1995. Barcelona). Biblioteques, centres de documentació i serveis d’informació. Barcelona: CODBC; SOCADI, 1995, p. 539-548.

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  • Viana, Michelangelo Marques. A Internet e o bibliotecario: a adequaçao de habilidades profissionais frente aos novos serviços. <http://www.geocities.com/SiliconValley/8504/artigo.htm>


http://exlibris.usal.es/merlo/escritos/cliser.htm
José Antonio Merlo Vega

merlo@gugu.usal.es
29 diciembre 1998